Las canastas, mesas de ping pong, mini golf o lugares de descanso que encuentras en los espacios de Coworking están ahí por una buena razón ¡Aprovéchalos!

Más allá de ser espacios de trabajo más económicos o más accesibles, los espacios de coworking consisten en una verdadera revolución en el modo de trabajar de las nuevas generaciones, que responden a las necesidades y al estilo de vida propios de los tiempos que corren.

Lejos quedó la idea de hablar de la vida laboral como una tortura necesaria cuya única finalidad es pagar las cuentas a fin de mes. En la otra mano, la tan de moda generación milenial, entiende su trabajo como una verdadera oportunidad de crear y aportar soluciones a los muchísimos problemas que afligen al mundo y que hemos heredado de las sólidas estructuras del pasado.

 

 

De esta manera, el lugar en el que trabajamos debe ser un reflejo de nuestra personalidad, de modo que sea capaz de inspirar nuestra creatividad y al mismo tiempo nuestra productividad. Por eso es que no basta con tener una elegante oficina en un enorme rascacielos de Nueva York o Chicago, con multitud de salas de reuniones. Con gustos más elementales, nos conformamos con espacios de trabajo cómodos y flexibles en los cuales podamos sentirnos como en casa. Esa es la verdadera cuestión, conseguir que uno se sienta como en casa.

Todas esos individuos dispuestos a trabajar día y noche requiere de ciertos detalles dónde puedan despejar la mente y dejar vía libre a las buenas ideas, y por tal motivo las áreas de ocio o recreativas recuperan un papel tan fundamental dentro de los espacios de coworking.

Una simple canasta, un jardín  o un sofá súper cómodo donde puedas sentarte a compartir un café y un rato de tu tiempo con otro coworker son perfectos (y en cierta manera fundamentales) para poder relajarnos y despejarnos unos minutos y liberarnos del estrés generado por el exceso de trabajo.

Es más, las áreas recreativas en un espacio de coworking no son sólo un pretexto para descansar, sino que, además, se convierten en el entorno perfecto para la interacción social que es tan importante para el trabajo colaborativo propio del coworking. Jugando con los demás podemos llegar a conocerlos, saber a qué se dedican y así descubrir de qué manera podemos generar sinergias de negocios con los otros miembros del espacio de coworking.

Así que ya sabes, aprovecha estas amenidades y saca de ellas el mayor provecho posible, ya sea sólo para olvidarte por unos minutos del trabajo, para inspirarte o para encontrar a tu próximo socio o cliente.

 

 

 

 

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