Hace unos días, vino a conocer Bee Lab un chico, que trabaja como Freelance. Era un diseñador de páginas web, que vivía relativamente cerca y buscaba un lugar tranquilo donde poder trabajar y desarrollar su trabajo de manera algo menos aislada y más colaborativa y de interacción con otras personas. Llevaba casi seis meses trabajando desde casa, pero era consciente de que esto no era lo mejor para su productividad. Se distraía mucho con tareas domesticas, durmiendo, la tele, la nevera… como casi todo el mundo!!. Conocía bien el concepto de coworking  y nos había visto a través de la página web, así que empecé con el clásico tour para enseñarle las instalaciones.

 

Comenzamos por las salas de reunión, el office, el phone box y cuando llegamos a la zona de puestos flexibles Open space, se quedó mirando a algunos de los coworkers que allí estaban y me hizo un comentario que me llamó la atención. “Es que yo soy muy tímido y me cuesta mucho entablar conversación”. Me hizo saber que era un introvertido y no quería mucha actividad, pero quería estar cerca de la gente y salir de su casa.  Le expliqué que tenemos una variedad importante de gente y que muchos han hecho diferente nuestra comunidad sin tener que hablar con alguien cada 5 minutos. Es importante recordar que el coworking es un espacio de trabajo con diferentes entornos posibles y del que se puede sacar partido de diversas formas.

 

En cierto modo se ha fomentado la imagen de espacios de coworking como lugares salvajemente activos, ruidosos,  con conversación constante, eventos continuos y billares por las esquinas y esto  puede ser intimidante y incómodo para las personas introvertidas como él. Otros, sin embargo, es lo que más demandan.

Un espacio de coworking es un lugar de trabajo, donde se fomenta la colaboración y las sinergias y donde por supuesto se busca un ambiente agradable y divertido. Clic para tuitear

 

Un espacio de coworking es un lugar de trabajo, donde se fomenta la colaboración y las sinergias y donde por supuesto se busca un ambiente agradable y divertido.  Los coworkers  pueden disfrutar de su tiempo tranquilos, y ser parte de una comunidad, asistir a eventos y conocer gente increíble. El coworking es un lugar ideal para gente introvertida  (además de para los que no lo son) , y he aquí mis argumentos.

  • Puedes buscar el entorno que más le convenga en cada momento. Puede disponer de espacios tranquilos para los momentos en que se busque más soledad, y lugares más concurridos y ajetreados para cunado busque más actividad.
  • Puede usar auriculares que tienen una doble y útil función. Por un lado permite escuchar la música que quieras en todo momento , pero por otro lado , mandan una señal a los demás cuando no quieres ser molestado. Eso sí , debe asegurarse de no ser él el que molesta.
  • No tiene por que participar en todo desde el primer día. En un coworking se suceden eventos y charlas de forma continua, pero no se requiere que la participación sea extrema. Obviamente, la participación enriquece la colaboración y cooperación y eso es un valor añadido que no se debería desperdiciar, pero no es obligatorio participar en todos las actividades.
  • Libertad de movimientos. Si se mueve de sitio, si prueba distintos sitios cada semana tendrá más facilidad de conocer gente nueva y establecer contacto con ellos. De allí salen muchas oportunidades de negocio, y de aprender de otros, que al fin y al cabo es el objetivo del coworking. Es una manera fácil de conocer gente nueva, pero aún así controlar su entorno de trabajo.
  • La variedad de gente que puede pasar por un coworking es grande y esto facilita que sea fácil encontrar puntos en común o que compartir con otros.

En definitiva,  en un coworking se dan la mano muchas personas, de distinta procedencia, profesión, intereses y personalidades y esto siempre es un hecho enriquecedor y en ningún caso limitante.  Hay que saber sacar partido de ello!! En Bee Lab lo intentamos todos los días.

 

 

Bee Lab Blog