La crisis sanitaria causada por el tan conocido COVID 19, está suponiendo un reto para todos los sectores desde el punto de vista sanitario, laboral, económico y de organización del día a día. Este reto alcanza también al sector del coworking.

 

Estos últimos días venimos oyendo en las noticias la polémica suscitada por la vuelta a la actividad de los colegios y centros de enseñanza. La falta de claridad de medidas a adoptar, la limitación de recursos de los centros, hacen que la vuelta al cole de este año sea previsiblemente algo caótica tanto para profesores, como para padres y sobre todo, alumnos.  Todo parece indicar que muchos centros (y/o muchos padres) optan  por un sistema mixto de clases presenciales y clases remotas.  Ya surgen términos como Home school, o Teleschooling.

 

Mientras que las clases presenciales generan incertidumbre sobre la seguridad y salud de los hijos, las clases remotas nos llevan a escenarios que ya hemos pasado recientemente de tener que “convivir” en el día a día académico con los hijos en casas donde muchas veces no hay espacio, ni infraestructuras adecuadas, ni medios tecnológicos.  Esto unido a la dificultad de concentración que supone tanto para los padres, que también tienen obligaciones laborales como para los hijos que, sin la estructura y planificación del colegio, le es mucho más fácil distraerse y no concentrarse en sus tareas. Profundizamos en el último post acerca de las herramientas que te ayudarán a ser más productivo, puedes verlo aquí.

 

¿Cómo pueden organizarse los alumnos para estudiar remotamente de manera eficaz?

 

Es poco probable que algún centro docente de España retome este curso la enseñanza de manera totalmente presencial. En estos momentos hay en nuestro país más de 8 millones de niños en edad escolar en España. La educación de estos estudiantes depende ahora de un entorno digital y en remoto al que muchos, tanto profesores como alumnos, han tenido que acostumbrarse en cuestión de días. ¿Conseguirá el coworking situarse como una alternativa a los hogares españoles?

 

El impacto psicológico que puede ocasionar entre los escolares, entrar en una situación de excepción, sin haber tenido tiempo para prepararse, puede hacer mella en su rendimiento académico: menor concentración, ansiedad, incertidumbre, desorientación y menor efectividad de las tareas y momentos de estudio.

 

El impacto psicológico que puede ocasionar entre los escolares, entrar en una situación de excepción, sin haber tenido tiempo para prepararse, puede hacer mella en su rendimiento académico

 

Si se quiere reducir este impacto negativo, es importante fijarse objetivos y plantearse esta etapa como un desafío. Para quienes están acostumbrados a la docencia presencial –donde el peso de las clases recae sobre el profesorado–, la enseñanza a distancia supone un cambio a muchos niveles y uno de los más importantes es que responsabiliza al alumno de su proceso de aprendizaje. Y no siempre nuestros hijos, están preparados para ello.

 

Se recomienda para no perder el ritmo, “planificar el tiempo, leer, detectar dudas, tratar de solucionar problemas de manera autónoma y, cuando algo no quede claro o para confirmar conclusiones, entonces pedir ayuda al profesor”.

 

 

Algunos Consejos para ayudar a tu hijo a estudiar remotamente   

 

 

1-. Ayúdale a planificar el calendario adaptándose a los nuevos horarios:

Además del formato y la estructura de sus clases, Puede que los profesores también hayan tenido que modificar sus horarios. Por esto, lo primero que debe hacer es solicitar el calendario actualizado con todos los horarios y con esta información:

 

  • Planifica el tiempo que dedicará cada día a las clases y a otras actividades complementarias como leer apuntes o ver vídeos o conferencias.
  • Marcar las fechas importantes en un calendario para no olvidar entregas de trabajos.

 

Es esencial organizar un nuevo calendario que indique “las clases en remoto, las clases presenciales, las fechas límite de los trabajos a entregar y las fechas de los exámenes”.

 

2-. Establecer una rutina:

La rutina puede ser la tabla de salvación situaciones de incertidumbre o estrés. A pesar de la flexibilidad que la enseñanza online puede proporcionar, si no se define un horario para realizar tus tareas, puede ocurrir que tu hijo acabe perdiendo el objetivo, se le acumulen los trabajos y se sienta sobrepasado. Para lograr enfrentarte con eficiencia a este cambio:

 

  • Planificar el tiempo de trabajo, pero también de ocio
  • No aislarse (por ejemplo, manteniendo el contacto con los compañeros a través de los foros)
  • Poner en práctica técnicas de relajación

 

Una buena idea es establecer un horario parecido al que tenía cuando iban a clase. También puede crear su propio cronograma de estudio. Puede ser un cronograma solo con los horarios de estudio o en el que incluyas también todas tus actividades diarias, para optimizar su tiempo al máximo.

 

3-. Autodisciplina:

Es la clave. Cada día llegarán nuevos desafíos en forma de distracciones, mensajes en redes sociales, reuniones, entregas de trabajos inaplazables y todo dependerá de su propia organización.

 

En casa no hay profesores, pero el hecho de que no haya nadie encima del hijo no debe rebajar la tensión. Muchas veces es el padre o la madre el que debe asumir esta función, lo que supone malestar para el hijo y para el padre que ve como tiene que compatibilizar su rol como padre, profesor y trabajador.

 

4-. Involucra a tu familia y/o compañeros de piso:

Tanto si el confinamiento los estás pasando en casa con tu familia e hijos, o en casa con tus padres, o con compañeros de piso, es importante contar con la colaboración de todos ellos para lograr el éxito. Todos deben ser conscientes y respetar los calendarios y horarios que cada uno  plantee. Esto suele plantear problemas de convivencia que es fácilmente solucionable si estas tareas remotas se pueden desempeñar desde un lugar fuera de casa, que facilite la organización y la concentración de todos.

 

5-. Establecer un espacio diferenciado:

La posibilidad de contar con un espacio diferenciado dedicado al estudio, hace más fácil la organización y buen aprovechamiento de las clases y del tiempo dedicado.  En el entrono de una casa la necesidad, hace que padres, hijos se junten en una misma habitación de la casa para estudiar/ trabajar, que necesiten compartir medios tecnológicos, que tareas domesticas interrumpan el horario establecido.

 

Un espacio diferenciado fuera del entrono familiar ayuda a evitar conductas como levantarse tarde, excesivas visitas a la nevera, abuso de televisión/serie, interrupciones por tareas domesticas, etc. En definitiva, limita que aumenten los factores distractores y aumente la concentración y aprovechamiento del tiempo.

 

Bee Lab kids el primer coworking para niños en Madrid

 

En Bee Lab coworking, con el ánimo de poder ayudar a todos eso padres que se enfrentan a esta situación, hemos lanzado un nuevo servicio adicional: «Bee Lab Kids» que permite que tu hijo asista a sus clases remotas y realizar sus tareas escolares en un entrono seguro y cómodo, mientras sus padres trabajan, asisten a reuniones, etc…y con una persona que le ayudará y controlará con sus tareas.

 

Puedes encontrar mucha más información en la página de Bee Lab kids.