Muchos son los libros, los cursos y los trabajos que existen acerca del líder y el liderazgo. Lo mismo se puede decir sobre la definición de líder. John Maxwell lo definía como “aquel que logra que sus equipos tengan un rendimiento superior“. La RAE lo define como “dirección o jefatura de un colectivo o grupo humanos” y así podíamos estar mencionando autores hasta el agotamiento. De cualquier forma, es un concepto muy utilizado y deseado en el entorno profesional y que se considera una habilidad que poseen unos pocos. Cuando se habla de líder, te vienen a la cabeza nombre como Mandela, Gandhi, Hitler, etc. Sin duda en su momento fueron lideres. (resalto “en su momento“). ¿De verdad crees que hoy en día ese tipo de liderazgo funcionaría?

El mundo está en constante cambio y la introducción de nuevas tecnologías ha generado un volumen de información mucho mayor. Incluso me atrevería a decir que desproporcionado. La información impresa en un periódico, queda desfasada en cuestión de horas, cosa que hace unos años no ocurría. Esto ha hecho que los estilos de gestión vayan evolucionando. Hoy en día no podemos esperar a tener toda la información para poder tomar una decisión. La velocidad a la que se generan los cambios es 15 veces mayor que hace una década.

Los líderes deben estar hoy en día capacitados para tomar decisiones sobre la marcha. Clic para tuitear

 

Los líderes deben estar hoy en día capacitados para tomar decisiones sobre la marcha. No hay tiempo de imaginar o comparar escenarios, porque la velocidad en la que cambian es muy rápida. Ya no hay tiempo para estudiar el caso y menos aún para aplicar soluciones ya aprendidas.

 

 

Recientemente acudí a un debate sobre el tema, en el que una eminente científica española aportaba el dato de que en los próximos 20 años se van a producir más cambios tecnológicos que en los últimos 200 años. Inmediatamente, un reconocido arqueólogo le respondía que sin embargo la fisionomía del cuerpo humano, incluyendo su cerebro no distaba más de un 5-6% de la del hombre del neolítico. ¿Puede el ser humano adaptarse a este volumen de cambios con la misma fisionomía?

 

Es indudable que los estilos de gestión empresarial y sobre todo los estilos de liderazgo han variado y deben variar. Las tecnologías, el Big Data, la descentralización afectan claramente al estilo de liderazgo. Se calcula que en 3 años 63 millones de americanos van a trabajar remotamente.

 

Tras una época Industrial, donde el foco estaba en la tarea, en lo medible, el componente técnico, donde el poder residía en el control, se pasó a una segunda etapa de Información, de lo comercial, donde el foco se puso en la gente, surgen los recursos humanos como los entendemos, el poder reside en el conocimiento y en el grupo.

 

el lider tira del resto del equipo, al igual que lo hacen en bee lab coworking en madridHoy en día nos encontramos en una etapa más de imaginación, donde el foco está en las ideas, en innovar, en dar feedback multidireccional, en el de gestión simplificada de la información. Se da la orientación hacia líderes que añadan el componente emocional a la visión tradicional. El liderazgo emocional.

 

El concepto de líder actual es aplicable a todas las personas. Todo el mundo debe ser líder en algún momento de su vida o en distintas situaciones. Sin embargo, en el campo profesional todavía se manejan los procesos, la organización, los modelos como si estuviéramos en la etapa de Información… o incluso en la época industrial. Debemos adaptar nuestro modo de liderar al entorno actual si queremos ser efectivos. Hay mucho camino por recorrer.

 

 

 

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