Para los que no lo sabéis, el elevator speech es un anglicismo que se utiliza para el discurso de presentación sobre un proyecto o emprendimiento, ante potenciales clientes o accionistas  y que no debe durar más de lo que tarda un ascensor en subir. Es tu presentación breve de proyecto. Cobra especial relevancia para el colectivo  de potenciales accionistas, que se supone que busca proyectos y emprendedores con ideas claras, concisas y sintéticas . No es fácil poder concretar en apenas unos minutos tu idea de negocio y despertar interés por él.

Todo emprendedor debe, tal y como recomiendan los grandes gurús del emprendimiento, estar constantemente en modo alerta y dispuesto a “soltar tu elevator speech”

 

Siempre tienes que tener preparado un discurso conciso y contundente que refleje los elementos fundamentales de tu proyecto. Además tienes que ser capaz de adaptar tu mensaje a diferentes interlocutores, para enamorar por igual a un posible inversor, a tu socios, a tus primeros empleados, a tus clientes  o al youtuber de turno que se ha dejado caer por allí. La neurociencia ha probado que el punto de mayor atención del cerebro ante un estimulo nuevo cercano, se da entre  4” y 120”. Después, la atención cae drásticamente y es difícil retornar al punto máximo de atención. Tienes poco tiempo…

No hay recetas mágicas para el “elevator speech” ideal.  Pon en marcha tu personalidad para poder darle a tu discurso ese barniz que lo haga especial y llamativo. Cada proyecto y cada emprendedor tiene su propio modo de contar las cosas, pero hay una serie de puntos clave que todo discurso del ascensor debe tratar de cumplir para enganchar.

Pasión y pasión. Es imposible tener la certeza de que un proyecto, sobre todo en una fase inicial y a través de una conversación informal de un par de minutos será un éxito, pero si el emprendedor presenta sus ideas y como ejecutarlas con pasión, entonces las probabilidades de que sea escuchado y tomado en serio son mucho mayores. Probablemente será necesario modificar la idea inicial el proyecto para adaptarlo, y esto sólo lo conseguirá un emprendedor motivado y con  un verdadero interés por resolver los problemas detectados y buscar la mejor alternativa.

Sólo aquellos que perseveren y se enfrenten a las adversidades con entusiasmo podrán encontrar las soluciones a los retos que les esperan. Así que es importante contar una historia, que contenga elementos personales y que se quede fijada en la mente de tu audiencia.

 

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Muchos de los speeches se centran exclusivamente en detallar el problema que pretender resolver. Está claro que debe existir un problema previo que necesite ser resuelto y el problema debe tener suficiente entidad para merecer el interés. Pero en un “elevator pitch” es necesario ser concisos y concretos. Haciendo que la necesidad presentada sea obvia y detallándola.

Por otro lado, nuestro discurso debe definir claramente la solución al problema.  La ejecución es mucho más importante que la idea, así que explica tu idea y cómo la estás llevando a cabo. No olvides mencionar en qué fase del proyecto te encuentras: prototipo, lanzamiento inminente, arranque, expansión internacional, etc…

 

Habla del mercado potencial de tu idea. No te extiendas con datos innecesarios, pero tienes que dar una idea de la magnitud del mercado especifico al que te diriges y de su posible evolución. Uno o dos datos concisos y reales.

 

¡Seguro que tienes competidores!, menciona los más relevantes y sobre todo explica por qué lo puedes hacer mejor que ellos aunque lleven mas tiempo, sean más grandes etc…  Que tienes tú que ellos no tengan.

Habla de tu equipo, si lo tienes. Menciona quien colabora en tu idea y porque confías en ellos para el proyecto.

Si has llegado hasta aquí, ya has hecho la mayor parte del trabajo con éxito, pero no olvides lo más importante.

Nadie te va a comprar tu idea, ni te va a aportar dinero en un ascensor. Tienes que lograr cerrar una segunda reunión o visita para concretar. No lo dejes escapar pues dispones de poco tiempoprepárate.

 

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