Buscas tener una buena relación con tu jefe, pero a veces no es sencillo. Y esa dificultad se agranda si trabajas a distancia.

No siempre es fácil entender lo que te quiere decir tu jefe.

“¿Que ha querido decir con ese whatsapp?”

Cuando no tienes la oportunidad de tratar con tu jefe cara a cara, las oportunidades de malos entendidos, de no sintonizar mutuamente, crecen exponencialmente si no tienes cierto cuidado. No puedes leer su lenguaje “no verbal”, no puedes “robarle 3 minutos” para preguntarle una duda. Sin la presencia física se pierde que vea el tiempo que dedicas a trabajar y el trabajo real diario que haces.

 

 

Mantener una buena relación con tu jefe es importante. No nos referimos a ser amigos o colegas, sino a entenderse, comprender cada uno lo que el otro te comunica, a compartir objetivos, etc. Según Gallup, “La relación con el superior, marca un 70% de las puntuaciones en las encuestas de satisfacción de las empresas”. El nivel de stress baja considerablemente cuando las cosas van bien con tu jefe; Por lo que es un factor importante sobre todo cuando trabajas remotamente.

“La relación con el superior, marca un 70% de las puntuaciones en las encuestas de satisfacción de las empresas” Clic para tuitear

La buena noticia es que este escenario se comparte por multitud de mandos intermedios, gerentes y/o Freelance. Como conclusión compartimos varias recomendaciones a tener en cuenta para mantener una buena relación con tu jefe trabajando a distancia.

COMPARTE TUS PROGRESOS PROACTIVAMENTE

Aunque te cueste darte cuenta, para tu manager, estar al tanto de tus progresos es bastante difícil. Se pasa casi todo el tiempo saltando de un tema a otro, de un cliente a un proyecto, etc. El tener información breve, continua y concisa de lo que estas haciendo le evita tener que estar como “gran hermano” auditando tus tareas.

 

 

Este deseo de saber que estas haciendo y cuales son tus progresos aumenta. Pónselo fácil. Envíale un reporte detallado pero escueto de tus avances periódicamente. Esto le quitará le necesidad de controlarte y tú vivirás también más tranquilo.

HAZ DE DETECTIVE SOBRE SU ESTILO DE TRABAJO

Conocer el estilo de trabajo, como le gusta hacer las cosas, cuales son sus hábitos, te facilitará mucho el camino.
Clarificar las expectativas Podría decirse que la parte más desafiante de cualquier relación de trabajo, independientemente de si trabajas en remoto o no, es alinearse en términos de expectativas.

¿Sabes lo que se espera de tí y tu jefe sabe lo que se espera de el/ella?

A menudo, cuando ambos están físicamente presente, estas expectativas se pueden resolver con el tiempo: escucha, observa, aprende, pregunta a los que lo rodean y lo sabrás. Pero cuando estás lejos, debido a las limitadas interacciones en persona, esas conversaciones pueden no aparecer tan fácilmente.

En consecuencia, es imprescindible que haga preguntas que aclaren, descubran y confirmen cuáles son estas expectativas. Preguntas como que se espera de ti, cual es el mejor momento para contactar, por que canal, con que frecuencia, que prima más la rapidez o la calidad del trabajo, que se considera urgente y que no, etc son esenciales. Si no tienes la respuesta, no dudes en preguntar directamente.

 

 

BUSCA EL MOMENTO PARA CONOCER Y DARTE A CONOCER

Tómate el tiempo para conocerlos, en persona o en video. Cuando trabajas en la misma ubicación física que tu jefe, las oportunidades para generar confianza y buena comunicación son muchas. Puedes conversar con ellos durante la comida y preguntarles sobre sus aficiones, o tomar un café por la tarde y ponerse al día con lo que ha estado sucediendo en su vida recientemente. Incluso tropezar con ellos en el pasillo de la oficina y dar un “hola” amistoso fomenta una sensación de afinidad entre vosotros.
Cuando estás alejado, esos momentos de interacción social ya no existen. Para los gerentes que están trabajando con empleados remotos por primera vez, esto a menudo es una parte impactante y acusan la ausencia de contacto cara a cara.

He aquí algunas sugerencias: Si vives cerca de tu gerente, prueba almuerzos trimestrales en persona. O una vez al mes o una vez por trimestre, toma un café para hablar de temas no profesionales. Tómese unos minutos para ponerse al día con la vida durante el comienzo de cada reunión.

La diferencia es más que notable si el contacto es solo por teléfono a si es por videoconferencia. Aunque no es fácil, enfocarse en estas áreas como empleado remoto puede ayudar mucho a mejorar su relación con su jefe. Si lo desea, incluso puede usar este artículo como excusa para comenzar la conversación y quizás pruebe algunas de estas ideas.

(Por ejemplo, podría enviar un correo electrónico que diga: “Leí este interesante artículo sobre cómo trabajar bien de forma remota, y pensé que podríamos intentar activar el video con más frecuencia en lugar de simplemente hacer llamadas telefónicas …”)

Estos consejos han funcionado para nuestros miembros de Beelabcoworking. Espero que también funcionen para ti.

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